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Yoga: Las poses más importantes

Empezar bien el día y terminarlo aún mejor es posible integrando dos únicos hábitos posturales y de respiración en la rutina diaria, aptos para cualquier edad.

“Sentarse en el suelo o en alguna otra superficie que lo emule flexibiliza las caderas, fortalece el suelo pélvico y la parte baja del tronco. Poder hacer sin ayuda es indicador de longevidad y salud”, desvela Joaquín G Weil, profesor de estas disciplina.
“Efectivamente, los beneficios del yoga (llámese ashtanga, kundalini u otras) están contrastados, medidos y perfectamente cuantificados por multitud de estudios clínicos y estadísticos", asegura la Federación Española de Yoga Satsanga.

1. Respiración por fases

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Empezar el día con un ejercicio de respiración ashtanga ayuda a la consecución de bienestar. “Túmbese bocarriba y abra los pies a la altura de las caderas, tome aire por la nariz. Flexione las rodillas y péguelas al pecho; y, mientras flexiona el tronco hacia delante con las manos sujetando las piernas, vacíe los pulmones. Una vez expulsado el aire, aguante la respiración e incorpórese en cuclillas, contrayendo el abdomen hacia dentro, llevando la barbilla hacia el pecho y relajando los hombros. Tome aire, aguante unos segundos y expúlselo", narra el experto. “Repetir este ejercicio tres veces al día contribuye a la estimulación del suelo pélvico", añade.

2. Postura del loto

“Este ejercicio es tan sencillo como sentarse cruzando las piernas en el suelo con la espalda recta respetando la alineación natural de nuestra columna. Si las rodillas están por encima de la línea de la cintura, hay que sentarse sobre un cojín o un taco de madera para flexibilizar los músculos de las caderas”, argumenta Oriel Álvarez. ¿Por qué esta postura? Porque es sencilla y corrige la mala colocación diaria en la silla de la oficina, donde pasamos demasiado tiempo mirando una pantalla. Para paliar su mal efecto, conviene tomar esta pose durante 20 minutos al día, según el experto.

“Con la postura del loto, se flexibiliza toda la zona pélvica y los isquiotibiales [grupo muscular que influye en la extensión del muslo y flexión de la pierna], para descargar tensiones que se generan por estar mucho tiempo sentados.

Fuente: elpais.com